Condimentos y especias

¿Cómo hacer tu propia sal de ajo casera para sazonar carne, salsas y otras recetas?

Convierte todos tus platos en recetas de primer nivel con este condimento que puedes hacer en casa y con muy pocos ingredientes. Aprende cómo aquí.

¿Cómo hacer tu propia sal de ajo casera para sazonar carne, salsas y otras recetas?
Disfruta de este condimento perfecto para sazonar tus platillos favoritos Foto: Pexels / Ilustrativa

La sal con ajo es uno de esos ingredientes indispensables que debes de tener en tu cocina para dar sazón y sabor a todos tus platos; realza aromas, combina con prácticamente todo y puede llevar una receta simple a un nivel mucho más delicioso con tan solo una pizca. Aunque es muy fácil de encontrar en el supermercado, hacer tu propia sal de ajo le da un sabor más natural y casero, sin conservadores ni aditivos. Aquí te decimos cómo hacerla.

Preparar tu propia sal de ajo es bastante fácil, incluso es bastante económico porque solo necesitas dos ingredientes: un poco de ajo y sal gruesa. El ajo deberás deshidratarlo y, para ello, utilizaremos la técnica del horno; es decir, debes poner tu horno convencional a la temperatura más baja y colocar dentro el ajo, pero lo recomendable es que dejes ligeramente abierta la puerta del horno para controlar también la humedad.

Una vez que tengas lista tu sal de ajo podrás utilizarla para sazonar carnes, salsas, verduras, sopas o incluso darle un toque especial a esas papas recién salidas de la freidora para lograr un snack totalmente increíble. El proceso es lento, pero vale totalmente la pena, y el resultado es un frasco lleno de sabor y aroma, listo para convertirse en tu nuevo condimento de confianza.

Debes de cortar finamente los ajos para que se deshidraten de forma pareja. Foto: Pexels / Ilustrativa

Sal de ajo casera

  • 200 gramos de dientes de ajo
  • 2 cucharadas de sal gruesa

Pasos:

  • Pela los ajos y córtalos en láminas finas.
  • Colócalos en una charola y hornéalos a la temperatura más baja hasta que estén completamente secos y quebradizos.
  • Retira del horno cuando los ajos estén bien deshidratados y deja que se enfríen por completo.
  • Tritura los ajos en un mortero o en la licuadora hasta obtener un polvo fino.
  • Tritura la sal gruesa en un mortero para obtener un grano fino.
  • Mezcla la sal con el polvo de ajo, revuelve bien y guarda la preparación.

Existen otros métodos para deshidratar los ajos que pueden ser mucho más sencillos, pero que te llevarán más tiempo. Por ejemplo, puedes utilizar un deshidratador si tienes uno en casa; este hará todo el trabajo por ti y solo tienes que programarlo para obtener el ajo listo para triturar. También puedes deshidratar tus ajos al sol, pero tendrás que cuidar que permanezcan en buen estado durante los varios días en los que deberán estar expuestos para secarse.

Una vez que tengas lista tu mezcla de ajo con sal deberás guardarla en un frasco limpio, seco y con cierre hermético. Este es recomendable que lo coloques en tu alacena junto con otros condimentos o en un lugar fresco, lejos de la humedad y el calor. Así, la sal con ajo se va a mantener en buen estado por mucho tiempo. Al mezclar la sal y el polvo de ajo también puedes controlar la cantidad de ambos para obtener un balance a tu gusto.

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