En nuestra mesa podrá faltar lo que sea, pero un plato de frijoles, huevo y arroz siempre estarán ahí para ayudarnos a calmar las penas y para acompañarlos no hay nada mejor que una salsa. Por eso es que hoy queremos compartir contigo una receta para hacer una salsa única, que seguro enloquecerá a tu paladar.
Se trata de una receta casera para hacer una sabrosa salsa de chipotle quemado, que seguramente te encantará cuando se la pongas al huevito o al taco de arroz tan delicioso que nos podemos hacer ¿y por qué no? Tal vez con un poco de carne u otros ingredientes como nopales asados, queso o lo que se te antoje.
La verdad es que las salsas son el alma de un montón de platillos, botanas, sopas y a veces hasta postres de México. Sin ellas es como tener una orquesta sin músicos talentosos o como tener una escalera sin escalones. Es decir, existe la comida, pero no nos sabe igual. A algunos nos gustan picositas, a otros con menor picor, pero de que están ahí presentes, lo están.
¿Qué es el chile chipotle?
El chile chipotle es uno de los más comunes y proviene del chile jalapeño. Heredó la versatilidad de su ancestro, quien cuando era fresco y verde supo caber en un montón de recetas y aunque al secarse y adquirir un color guinda o rojizo también obtuvo notas ahumadas y sabrosas, que se pueden usar en un montón de salsas para platillos, como la tinga, el picadillo o la salsa de chipotle quemado, como la que te enseñaremos a hacer.
Usos del chile chipotle
A diferencia de las salsas de picadillo o la tinga en este caso los chiles van asados para darles el toque que estamos buscando. El procedimiento es bastante sencillo, porque no tiene tantos pasos, pero te aseguramos que el resultado podría servir incluso para aderezar esos taquitos al pastor del día anterior o de suadero.
La característica principal de esta salsa es precisamente su carácter ahumado. Pero aquí el toque de frescura y jugosidad se lo dará el jitomate que es la dupla del chipotle casi por definición, así que ¡manos a la obra!
