El fin de semana está hecho para relajarnos después de una larga semana de trabajo, y justo este domingo hay un pretexto para llevar a cabo una gran celebración en familia. Como cada tercer domingo de junio en México celebramos el Día del Padre, una fecha que no podemos pasar por alto y que puede ser ideal para armar una parrillada y consentir a papá con un platillo delicioso que seguro le va a encantar.
El éxito de una buena parrillada está en hacer que los cortes de carne que se vayan a utilizar queden jugosos y llenos de sabor, por lo que se necesita de una mezcla sencilla de especias que nos ayuden a lograrlo. Para nuestra fortuna hay algunas recetas de marinados sencillas que podemos usar poco tiempo antes de llevar la carne a la parrilla, así no tendrás que preparar la carne desde un día antes.
Si quieres celebrar a papá en su día, te compartimos una receta sencilla de marinado para bisteces que no necesita de mucho tiempo de preparación y que seguro le dará a tu comida un toque exquisito.
Naranja y limón para marinar
Ingredientes:
- 1/4 de taza de jugo de naranja
- 1/4 de taza de jugo de limón
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1 cucharada de agua
- 1 cucharadita de salsa de soya
- 3 dientes de ajo con cáscara
- 1/2 cucharadita de orégano
- 1/4 de taza de aceite vegetal
- 1/2 cucharadita de pimienta molida
Preparación:
1.- Con papel aluminio cubre un comal que tengas en casa y pon a asar los ajos hasta que se tornen negros. Baja la flama del fuego al mínimo, envuelve los ajos en papel aluminio y sigue la cocción por 5 minutos extra. Una vez listos retira del fuego, quita la cáscara y machaca hasta formar una especie de puré. Reserva.
2.- En un tazón amplio coloca el resto de los ingredientes, menos la pimienta y el orégano. Mezcla muy bien para integrar a la perfección. Al final coloca los ajos, así como la pimienta y el orégano; sigue mezclando para incorporar por completo.
3.- Para marinar los bisteces deberás colocarlos dentro de una bolsa con cierre hermético junto con la marinada. Mezcla para que la carne se impregne por completo y refrigera por lo menos una hora antes de cocinar o de preferencia durante toda la noche.