Los peneques son un platillo emblemático que se puede encontrar al recorrer las calles de la Ciudad de México, especialmente en los mercados o incluso en alguna fonda. Este famoso platillo se caracteriza por ser muy similar a la quesadilla de maíz rellena, que ya todos conocemos, únicamente que los peneques van capeados en caldillo o mole.
La definición que da el Diccionario enciclopédico de la Gastronomía Mexicana de Larousse a este platillo es “una preparación parecida a una quesadilla de masa de maíz rellena y capeada, servida en caldillo de jitomate; tanto la quesadilla sin rellenar como el platillo reciben el mismo nombre. Para prepararlo se elabora una tortilla ovalada de 10 cm de largo; se cuece por un lado en el comal, se voltea e inmediatamente se dobla por la mitad”.
Las opciones de rellenos que existen para este platillo son muy variadas, ya que van desde frijoles refritos, habas, queso fresco, chicharrón o carne molida. Los peneques se pueden conseguir a la venta fácilmente en los mercados de la ciudad, aunque si te gusta cocinar, puedes prepararlos en casa sin ningún problema y te quedarán como los que se encuentran en las calles de la Ciudad de México. Así que aquí te compartiremos una receta que te va a encantar.
Ingredientes
Para los peneques
- 10 tortillas de maíz
- 125 g de queso fresco
- 125 g de habas molidas
- 2 huevos
- ¼ tza de harina
- 700 mL de aceite
Para el caldillo
- 3 jitomates
- ¼ de cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 tza de caldo de pollo
- Sal
- c/s crema
- c/s de queso fresco
Procedimiento:
En un comal, colocar las tortillas de maíz para calentarlas y rellenar a algunas tortillas queso fresco y a las demás, habas molidas. Reservar.
Aparte, separar las claras de las yemas y batir las claras a punto de turrón. Luego integrar las yemas y la harina hasta integrar perfectamente.
Capear los peneques con la mezcla de huevo. Mientras, calentar el aceite en un caso. Luego, freír los peneques y ponerlos en papel absorbente.
Por otro lado, hervir los jitomates con la cebolla y el ajo. Luego, licuar perfectamente.
Sofreír la mezcla del caldillo y sazonar. Dejar que suelte un hervor
Finalmente, en un plato servir un poco de caldillo, un peneque y bañar con el caldillo. Agregar crema y queso al gusto y ¡disfrutar!