Si hay un postre que nunca falla cuando se te antoja algo dulce, fresco, ligero y rendidor, ese es la gelatina, una preparación que se puede hacer muy fácil en casa, que es perfecta para terminar una deliciosa comida o para satisfacer el antojo de algo refrescante en una tarde calurosa. Un clásico que se puede reinventar de manera fácil con nuevos sabores y texturas, y esta receta te lo demuestra.
Entre las combinaciones más deliciosas que podemos implementar en las gelatinas caseras tenemos a los duraznos con crema, una mezcla muy tradicional cuando se trata de postres caseros y que combinan lo dulce y lo frutal con una textura cremosa. Además, esta gelatina se prepara en capas, lo que te da una presentación mucho más vistosa que conquistará tu paladar a través de la vista.
No te dejes engañar. Aunque parezca un postre complicado, la verdad es que esta gelatina se elabora de manera muy fácil. Solo tienes que hacer dos preparaciones muy sencillas para obtener las capas llamativas del postre: necesitarás una base cristalina con trocitos de fruta y una capa cremosa con el sabor intenso al durazno y a la crema, que le da un toque irresistible perfecto para disfrutar este fin de semana.
Gelatina de duraznos con crema
- 1 taza de duraznos picados
- 2 1/4 tazas de agua
- 3/4 taza de azúcar
- 2 cucharadas de esencia de vainilla cristal
- 1 cucharada de grenetina
- 1/4 taza de agua (para hidratar la grenetina)
Para la parte cremosa:
- 2 tazas de duraznos sin piel ni semilla
- 2 tazas de leche
- 1 taza de media crema
- 1 taza de leche condensada
- 1/2 taza de agua
- 2 cucharadas de grenetina
Pasos:
- Hidrata la grenetina de la parte cristalina con 1/4 de taza de agua y deja reposar hasta que esponje.
- En una cacerola, mezcla el agua, el azúcar y la vainilla.
- Calienta a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo.
- Retira del fuego, agrega la grenetina hidratada y mezcla hasta que se integre perfectamente.
- Vierte esta preparación en el molde donde harás la gelatina y añade los duraznos picados.
- Lleva al refrigerador hasta que esté completamente cuajada.
- Para la capa cremosa, hidrata la grenetina con el agua y reserva.
- Licúa los duraznos con la leche, la media crema y la leche condensada hasta obtener una mezcla homogénea.
- Derrite la grenetina hidratada en el microondas e intégrala a la mezcla mientras licúas.
- Cuela la preparación para eliminar grumos y lograr una textura suave.
- Vierte con cuidado esta mezcla sobre la gelatina cristalina ya cuajada.
- Refrigera nuevamente hasta que toda la gelatina esté firme.
- Desmolda con cuidado y sirve bien fría.
Para que al unir las capas de gelatina estas no se separen, te recomendamos que hagas pequeñas marcas con ayuda de un cuchillo o un tenedor sobre la capa cristalina antes de verter la parte cremosa; así, al cuajar, quedarán bien unidas. En cuanto a la parte transparente, esta se logra fácilmente si utilizas esencia de vainilla cristal, que se puede conseguir en mercados y tiendas especializadas. Si no la tienes a la mano, siempre puedes utilizar esencia de vainilla tradicional, que le dará un toque ligeramente amarillo a la preparación.
Para desmoldar tu gelatina fácilmente también es recomendable untar unas gotas de aceite vegetal en el molde con ayuda de una servilleta o papel de cocina. Este paso se realiza antes de verter la gelatina, pero si no aplicaste el aceite y tu gelatina ya cuajó, no te preocupes: también puedes envolver la parte exterior del molde con un paño humedecido en agua caliente por unos segundos; esto facilitará que tu gelatina se desmolde.
