¿El Día del Niño te agarró sin planes y sin postre? No te preocupes, no todo está perdido, pues existen opciones muy rápidas y sabrosas que tienen ese toque divertido que tanto les gusta a los más pequeños. Y lo mejor de todo es que puedes prepararlas sin tener que pasar horas en la cocina o salir corriendo al supermercado por ingredientes difíciles de conseguir; aquí te enseñaremos una de estas recetas.
Este postre es bastante sencillo, tiene muy pocos elementos y, con un poco de paciencia, puedes lograr una preparación que se vea increíble y tenga un sabor delicioso que le encantará a chicos y grandes: trufas coloridas. Y aunque para prepararlas utilizamos chocolate con leche, que ya tiene cierto dulzor incorporado, tú puedes agregar tu variedad de chocolate favorita o la de tus pequeños para así lograr un postre personalizado; solo procura balancear el sabor para que no quede muy amargo.
Estas trufas se elaboran en minutos, pero toma en cuenta que deberán pasar algunas horas en refrigeración enfriándose para que el chocolate adquiera esa consistencia cremosa. Así que puedes realizarlas unas horas antes y estarán listas por la mañana. Lo mejor de todo es que van cubiertas de sprinkles de colores, dándoles un toque muy divertido, perfecto para celebrar el Día del Niño con color y sabor.
Trufas de chocolate fáciles
- 200 gramos de chocolate con leche
- 180 gramos de crema para batir
- Sprinkles de colores
Preparación
- Pica finamente el chocolate con leche y reserva en un recipiente.
- Calienta la crema para batir a fuego medio sin dejar que hierva.
- Vierte la crema caliente sobre el chocolate y mezcla hasta obtener una preparación homogénea.
- Lleva la mezcla al refrigerador hasta que tome una consistencia firme.
- Con ayuda de una cuchara o tus manos, forma pequeñas esferas con la mezcla.
- Pasa cada trufa por los sprinkles de colores para cubrirlas por completo.
Si no tienes chispas de colores a la mano, no te preocupes: también puedes utilizar el clásico granillo de chocolate, pasarlas por un poco de cocoa amarga, azúcar glass o incluso más chocolate picado de la misma variedad de las trufas o algún tipo de chocolate diferente. Solo procura picarlo muy finamente para lograr un acabado y una textura agradable.
Una vez que tengas las trufas listas y cubiertas, te recomendamos que las regreses a refrigerar por unos minutos para que sigan manteniendo su forma. Y para servirlas, puedes colocarlas en capacillos de colores para darles un aspecto aún más divertido. Son perfectas para servir en tu fiesta del Día del Niño o como un regalo único y personalizado para los más pequeños de la casa.
