El 14 de febrero es la fecha perfecta para demostrarle a esa persona especial todo el cariño que sientes por ella, y qué mejor manera de hacerlo que con detalles hechos a mano. Aunque las tradicionales flores nunca pasan de moda, también puedes salirte de lo convencional y dar un obsequio original que combine lo romántico con algo delicioso y dulce.
Hacer un ramo de fresas como si se tratara de rosas es una alternativa muy creativa que une lo mejor de la estética de un arreglo floral y el sabor delicioso del chocolate, que dicho sea de paso también es uno de los regalos más populares para la celebración. Además, al hacer este tipo de obsequios en casa puedes personalizar los colores, sabores y la decoración según los gustos de la persona a la que se lo vayas a regalar.
Para hacer un ramo de fresas no necesitas utensilios complicados ni conocer técnicas profesionales. Con unas cuantas fresas frescas, chocolate de buena calidad y materiales básicos puedes crear un regalo muy vistoso y con un toque elegante, ideal para sorprender el Día del Amor y la Amistad. Aquí te decimos el paso a paso para que puedas hacerlo en casa.
Cómo hacer un ramo de fresas para el 14 de febrero
Lo primero que debes hacer es lavar y desinfectar muy bien tus fresas. Tras pasar por el proceso de limpieza, necesitas secarlas completamente con ayuda de papel absorbente; si conservan humedad sobre la superficie, el chocolate no se va a adherir correctamente y corres el riesgo de arruinarlo. También deberás derretir el chocolate a baño maría para evitar que se queme; si lo calientas demasiado pueden formarse grumos y el chocolate se echará a perder.
Toma en cuenta que puedes utilizar cualquier variedad de chocolate que tengas a la mano, ya sea oscuro, con leche o blanco; incluso puedes combinar varios para lograr contrastes a la hora de cubrir y decorar. Mientras el chocolate se derrite prepara las banderillas, para ello sostén las fresas limpias e inserta el palillo por la parte de las hojas con cuidado de no atravesar la fresa por completo.
Después sumerge la mayor parte de la fruta en el chocolate sin llegar hasta el final dejando que la parte superior quede ligeramente descubierta para que tenga un aspecto más natural. Por otro lado, si lo prefieres puedes cubrir por completo y así asegurar bien el palillo en la fres. Con la fresa cubierta, colócala sobre papel para hornear o un tapete de silicón y deja que el chocolate se endurezca; también puedes llevarlas al refrigerador si quieres acelerar este proceso.
Una vez que el chocolate esté firme, puedes derretir un poco más, ya sea de la misma variedad o de otro color, para decorarlas. Haz líneas finas dejando caer el chocolate con una cuchara o crea pequeños puntos para dar un toque especial. Por último, reúne las fresas a modo de ramo y ajústalas con un listón. Agrega papel decorativo alrededor y no olvides colocar un moño; puedes también integrar un poco de papel extra entre ellas para que mantengan la forma y luzcan como un verdadero ramo de rosas.
