Los buñuelos son uno de los postres más tradicionales de la temporada navideña, y nada se compara con disfrutar unos recién hechos, crujientes y espolvoreados con azúcar o bañados en miel de piloncillo. Prepararlos en casa no solo es sencillo, también es una excelente manera de compartir momentos especiales en familia durante las fiestas.
Esta receta conserva el sabor clásico que muchos recuerdan desde la infancia.
Con ingredientes básicos y un proceso fácil de seguir, podrás obtener buñuelos dorados, ligeros y perfectos para acompañar tu ponche, café o chocolate caliente. Lo mejor es que puedes personalizar su tamaño y grosor según tu gusto, desde los más grandes y delgados hasta versiones pequeñas y suaves.
Si nunca los has preparado, esta puede ser la oportunidad perfecta para comenzar una nueva tradición navideña. La masa es sencilla, el tiempo de reposo es corto y el resultado vale totalmente la pena. Con esta guía podrás lograr buñuelos caseros que sorprendan a todos, sigue leyendo para conocer la receta.
Receta de buñuelos navideños
Ingredientes:
Para la masa:
- 2 tazas de harina
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 1 cucharada de azúcar
- 1 pizca de sal
- 1 huevo
- 2 cucharadas de mantequilla derretida
- ½ taza de agua tibia (aprox.)
- Aceite para freír
Para la miel de piloncillo (opcional):
- 1 cono de piloncillo
- 1 taza de agua
- 1 raja de canela
- 2 clavos de olor
Preparación:
- En un bowl mezcla la harina, sal, polvo para hornear y azúcar.
- Agrega el huevo y la mantequilla derretida; mezcla bien.
- Añade el agua tibia poco a poco hasta formar una masa suave y elástica.
- Amasa por 5 minutos, tapa y deja reposar 20 minutos.
- Forma bolitas del mismo tamaño y estíralas con un rodillo hasta obtener círculos muy delgados.
- Calienta suficiente aceite en una sartén y fríe cada buñuelo hasta que esté dorado y crujiente.
- Escurre en papel absorbente.
- Para la miel de piloncillo
- Hierve el agua con el piloncillo, la canela y los clavos hasta formar una miel ligera.
- Sirve los buñuelos bañados con la miel o espolvorea azúcar si los prefieres más crujientes.
