El turrón de almendra es uno de esos dulces tradicionales que podemos ver en la temporada navideña; adorna las canastas de regalos, las mesas en las fiestas e incluso puede ser un obsequio bastante lindo para esa persona especial; pero también sabemos que suele ser un producto bastante caro, por eso muchas veces elaborarlo en casa puede resultar más económico y fácil, pues aunque parezca una receta complicada, se trata de algo bastante sencillo.
La base para obtener un buen turrón en estas fiestas está en lograr el punto perfecto en el almíbar y la miel necesarios para la mezcla, ya que estos ingredientes le dan esa textura densa, firme y "chewy", pero para integrarlos de manera correcta necesitamos que alcancen la temperatura adecuada, por lo que un termómetro para azúcar puede ser de gran ayuda. No obstante, si no cuentas con este utensilio, también es posible identificar los puntos adecuados de temperatura observando la consistencia de las burbujas cuando estas preparaciones hierven.
En el caso del almíbar sabrás que está listo cuando las burbujas sean densas y abundantes; deberán tener un tamaño medio y permanecer por varios segundos en la superficie antes de romperse. Esto se puede notar mejor en los bordes del cazo, donde las burbujas van a permanecer adheridas a las paredes sin moverse, incluso al ladear el cazo y mover el almíbar. Por otro lado, la miel deberá presentar burbujas muy pequeñas y en abundante cantidad por toda su superficie, además de tener un color pálido dorado.
Turrón duro navideño
- 400 gramos de almendra
- 450 gramos de azúcar
- 130 gramos de agua
- 80 gramos de glucosa
- 250 gramos de miel
- 2 claras de huevo grande
- 2 láminas de oblea grande
Pasos
- Tuesta las almendras en un sartén hasta que liberen su aroma y reserva.
- Mezcla el azúcar, el agua y la glucosa en una cacerola.
- Lleva a fuego medio-bajo y cocina sin mover ni introducir utensilios.
- En otra cacerola, calienta la miel a fuego medio-bajo.
- Cuando el almíbar comience a tener burbujas suaves, empieza a batir las claras.
- Cuando el almíbar esté a 148 °C, las claras deben estar a punto de nieve y la miel debe haber llegado a 120 °C.
- Vierte en forma de hilo el almíbar sobre las claras sin dejar de batir.
- Repite el paso anterior, esta vez con la miel, agregándola poco a poco.
- Integra las almendras y mezcla bien; deja que la masa se enfríe ligeramente hasta que esté menos fluida.
- Coloca una de las hojas de oblea en una charola y extiende la masa de turrón encima.
- Cubre con la segunda oblea y presiona suavemente hasta obtener un grosor de 1 a 2 centímetros.
- Deja enfriar por completo antes de cortar y disfrutar.
Como vamos a estar trabajando con azúcar bastante caliente, es importante que utilices las medidas de seguridad adecuadas y tengas mucho cuidado al manejar estos elementos, ya que las quemaduras provocadas por azúcar caliente suelen ser bastante dolorosas. Además, recuerda que al hacer el almíbar no deberás agregar ningún utensilio ni moverlo de ninguna forma; integra todos los ingredientes antes de llevar a fuego y, una vez sobre la estufa, deja que la mezcla se combine y hierva por sí sola.
En el caso de las almendras, puedes pelarlas antes para darle un acabado mucho más suave y agradable en la textura a tu turrón; para ello, simplemente sumérgelas en agua hirviendo por unos minutos y después cuélalas. Al enfriar, la piel de las almendras será mucho más fácil de remover. Por último, a la hora de manipular la masa entre las obleas, hazlo utilizando guantes; recuerda que la masa sigue bastante caliente y es posible que te quemes al tratar de darle forma a la preparación.
