La avena es uno de esos alimentos que nunca falla si buscamos un desayuno nutritivo para comenzar el día. Además de ser práctico y reconfortante, su sabor y su textura cremosa hacen de estas preparaciones la base perfecta para combinar con otros elementos llenos de nutrientes. Entre ellos, tenemos a los frutos secos, que destacan por aportar energía, grasas saludables y un toque que transforma cualquier tazón de avena.
Además de ser deliciosa, la mezcla de avena con frutos secos es ideal para empezar el día gracias a un sinfín de propiedades que pueden aportarte los ingredientes de este desayuno. La avena es rica en fibra soluble, mejorando la digestión y manteniéndonos satisfechos por más tiempo, mientras que las nueces y las almendras nos aportan proteínas y antioxidantes para fortalecer la salud cardiovascular.
Lo mejor de todo es que es una opción muy rápida de elaborar, así que si buscas un desayuno práctico y perfecto para iniciar una mañana fría, la avena caliente con frutos secos es una apuesta segura. Aquí te decimos cómo prepararla con un paso a paso muy sencillo para tu desayuno de hoy. Hazla en casa y verás que se convertirá en tu plato favorito para iniciar el día lleno de energía.
Avena caliente con frutos secos
- 1 taza de hojuelas de avena
- 2 tazas de leche
- 1/4 taza de almendras picadas
- 1/4 taza de nueces picadas
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
Pasos:
- Coloca en una olla la avena junto con la leche y lleva a fuego medio.
- Mezcla constantemente para evitar que la avena se pegue mientras se espesa.
- Cuando tenga una textura cremosa, retira del fuego y añade las almendras, las nueces y la canela.
- Mezcla todo muy bien y sirve caliente.
Esta preparación queda tan rica que no necesitamos agregar endulzantes extra, sobre todo si tenemos en consideración que la avena puede ayudarnos a regular nuestros niveles de azúcar en la sangre, pero si quieres incorporar algún elemento para balancear los sabores y poner un toque dulce, entonces lo recomendable es colocar algún edulcorante natural en una cantidad pequeña, solo para equilibrar el dulzor.
También puedes incorporar fruta tanto fresca como cocida para complementar los sabores de la avena. Por ejemplo, puedes partir manzana y colocarla durante la cocción de la avena para lograr un toque suave y cremoso o incorporarla al final, una vez que la retires del fuego, para obtener un toque crujiente y fresco en la preparación. Así puedes combinar tu avena con varios elementos, como peras, fresas, frutos rojos, guayaba, plátano y muchos más.
