¿Pan de muerto con ceniza? Tal vez suene inusual, pero este pan de muerto es una delicia tradicional que incorpora un ingrediente especial: ceniza de totomoxtle. Lejos de ser algo extraño, este elemento aporta sabor y un tono negro que es bastante popular. Aquí te explicamos qué es el totomoxtle y cómo se usa para darle ese toque tan especial a tu pan de muerto. ¡Sigue leyendo!
¿Qué es el totomoxtle?
El totomoxtle es la hoja seca del maíz, conocida como “panca” o “bráctea”, que envuelve la mazorca. Tradicionalmente, el totomoxtle se utiliza en diversas regiones de México para envolver tamales, formar artesanías e incluso para alimentar animales. En esta receta, el totomoxtle se transforma en ceniza para dar un toque especial al pan de muerto, agregando un ligero sabor ahumado y una textura distinta al azúcar que se espolvorea sobre el pan.
¿Cómo se hace la ceniza de totomoxtle para el pan de muerto?
El proceso de creación de la ceniza de totomoxtle es sencillo y artesanal. Primero, debes obtener hojas de maíz secas y completamente limpias. Estas se queman de manera controlada hasta reducirlas a cenizas finas. Luego, las cenizas se tamizan para obtener una textura suave que se pueda mezclar con azúcar. Este polvo oscuro es lo que da al pan de muerto su característica apariencia negra y su sabor distintivo. Es importante asegurarse de que el proceso de quema sea seguro y de que las cenizas no contengan residuos que puedan alterar el sabor o la calidad del pan.
Pan de muerto negro
Ingredientes:
- 500 gramos de harina de trigo
- 100 gramos de azúcar
- 10 gramos de sal
- 15 gramos de levadura seca
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 4 huevos
- 120 ml de leche tibia
- 1 cucharadita de esencia de azahar
- Ralladura de naranja (opcional)
- 100 gramos de azúcar mezclada con ceniza de totomoxtle para decorar
Procedimiento:
- En un recipiente grande, mezcle la harina, el azúcar, la sal y la levadura seca. Agregue la mantequilla y trabaje la mezcla con las manos hasta que la mantequilla se integre bien.
- Agregue los huevos, la leche tibia, esencia de azahar y ralladura de naranja. Amasa hasta obtener una masa suave y elástica, que se despegue fácilmente de tus manos. Si está muy pegajosa, añade un poco más de harina.
- Cubre la masa con un paño y deja reposar en un lugar cálido por una hora o hasta que doble su tamaño.
- Divide la masa en porciones y forma bolas para los panes. Con una pequeña porción de masa extra, forma tiras que representan los huesitos y colócalas sobre los panes.
- Coloca los panes en una bandeja, cubre con un paño y deja reposar 30 minutos más.
- Precalienta el horno a 180°C. Hornea los panes durante 20-25 minutos o hasta que estén dorados y cocidos por dentro.
- Una vez que los panes estén fríos, úntalos ligeramente con mantequilla derretida y espolvorea la mezcla de azúcar con ceniza de totomoxtle para darles su característico color negro y toque especial.