pasteles

Aprende a hacer un pastel de zanahoria sin azúcar y sin harina

A diferencia del tradicional, pues no lleva ni harina, ni azúcar, así que es más saludable que cualquier otro
martes, 19 de abril de 2022 · 14:09

No hay nada más rico que un postre justo después de la comida. Sobre todo, cuando llevas un rato sin probar algunos, ya sabes, por andarte cuidando debido a la dieta y un largo etcétera. Sin embargo, si algo es cierto, eso es que uno siempre debe de guardar algún espacio para hacer o comer algo que nos guste mucho. Sobre todo, porque muchas veces ahí es donde se esconden pequeños momentos de felicidad, que a veces nos hacen falta para sentirnos a gusto. 

Comer un postre puede contribuir a mejorar tu estado de ánimo, a pesar de que te sientas mal y estancada con tu vida. Te invitan a que se te olviden los problemas por un momento, gracias a su sabor. Sin embargo, muchos nutriólogos y especialistas en salud, nos recomiendan que debemos de moderar su ingesta, para evitar subir de peso, debido a que la mayoría contienen muchas harinas o azúcares. 

Pero afortunadamente, hoy en día hay versiones de todo y gracias a esto existe ya también una fantástica receta que hoy compartiremos contigo, pues se trata de nada más y nada menos que de un pastel de zanahoria, pero a diferencia del tradicional, pues no lleva ni harina, ni azúcar. ¡Sí, un postre saludable y además de todo delicioso, del cual es difícil resistirse! Ahora sí lo podrás comer sin culpa alguna. 

¿Cómo es un pastel de zanahoria tradicional?

El pastel de zanahoria, tarta de zanahoria o torta de zanahoria es un pastel dulce con zanahoria machacada mezclada en la masa. La zanahoria se ablanda en el proceso de cocción, y la tarta suele tener una textura densa y suave. Las zanahorias mejoran el sabor, textura y apariencia del pastel. En ocasiones se añade nuez tostada a la mezcla.  Los orígenes de este postre están en disputa, pues mientras algunos historiadores creen que surgió en Inglaterra, otros dicen que es francés. 

Los pasteles de zanahoria estuvieron ampliamente disponibles en restaurantes y cafeterías estadounidenses a principios de los años 1960. Al principio eran un artículo novedoso, pero a muchas personas les gustó tanto que pasó a ser un postre corriente. Este vegetal  se ha usado en pasteles dulces desde la Edad Media, época en la que los endulzantes eran escasos y caros, mientras la zanahoria, que contiene más azúcar que cualquier otra verdura a excepción de la remolacha azucarera, era mucho más fácil de encontrar, por lo que se usaba para elaborar postres dulces.

A pesar de su nombre, la tarta de zanahoria se parece más a un bizcocho en la preparación (todos los ingredientes húmedos, como los huevos y el azúcar, se mezclan por un lado, todos los secos por otro, y luego se les añaden los húmedos) y la consistencia definitiva (que es normalmente más densa que un pastel tradicional y tiene unas migas más gruesas).  Algunas recetas incluyen ingredientes opcionales, tales como frutos secos, pasas, piña o coco. ¿Ya se te antojó? ¡Manos a la obra!

Ingredientes

  • 200 g de harina de almendras
  •  56 g de harina de coco 
  •  150 g de eritritol
  •  6 huevos 
  •  110 g de mantequilla, derretida
  •  ½ taza de crema de leche/nata 
  •  1 cucharada de polvo para hornear
  •  1 cucharadita de esencia de vainilla
  •  2 cucharaditas de canela en polvo
  •  2 zanahorias grandes , ralladas
  •  100 g de nueces pecanas, picadas
  •  Pizca de sal

Glaseado

  •  250 g de queso crema, a temperatura ambiente
  •  110 g de mantequilla , a temperatura ambiente
  •  3 sobrecitos de estevia
  •  100 g de nueces pecanas, picadas

 PREPARACIÓN

  1. Precalienta el horno a 180ºC .
  2. En un tazón mediano, mezcla los ingredientes secos: la harina de almendras, la harina de coco, el eritritol, el polvo para hornear, la canela y una pizca de sal. Añade las zanahorias ralladas y mezcla hasta combinar.
  3.  En un bol grande, bate hasta airear los huevos, la mantequilla, la crema de leche y la esencia de vainilla.
  4. Añade los ingredientes secos a los húmedos y mezcla hasta formar una pasta. Agrega las nueces del pastel y mezcla.
  5. Lleva la pasta a un molde redondo de 21 cm de diámetro previamente engrasado con mantequilla. Lleva al horno por 60 minutos  o hasta que al ingresar un palillo en el centro, éste salga seco. Deja enfriar por completo por al menos 30 minutos.
  6. Mientras, prepara el glaseado: en un bol grande, bate el queso crema, la mantequilla y la stevia hasta formar una crema suave.
  7. Corta el pastel por la mitad y coloca parte del glaseado. Cubre con la tapa y coloca el restante. Echa nueces picadas para decorar.
  8. ¡Listo!