Postres

Crema de avellana, esta es la mejor versión casera que prepararás

Si eres de los que prefieren la nostalgia y lo rústico, pues estás en el lugar indicado, porque hoy te diremos cómo hacer crema de avellana casera
miércoles, 5 de octubre de 2022 · 10:28

Existen pocas cosas que den más placer a tu paladar, que no sea la crema de avellana. Sí, sabemos que tú la conoces por su nombre comercial, pero la verdad es que cuenta la leyenda, que antes de la existencia de esa marca, las personas la fabricaban en casa y no les daba nada de flojera, porque sabían que el resultado era prácticamente tan delicioso, que debías de compartirlo con alguien más para que pudieran comentar lo delirante que se habían encontrado en los caminos de la vida.

Y es que cuando algún postre o platillo bueno se vuelven populares, pues eso es casi una señal de que alguien con mucho dinero vendrá a apropiarse del conocimiento para sacar su 'veldá' o lo que es lo mismo: su versión, con todas las luces y reflectores necesarias para hacer publicidad y vendérsela al mundo. Y está bien, pero los que conocemos la receta original, sabemos que hay algunas cositas rústicas que llegamos a preferir a veces.

Por eso, si eres de los que prefieren la nostalgia y lo rústico, pues estás en el lugar indicado, porque hoy compartiremos contigo una receta para que elabores tu propia crema de avellana en casa, para que le untes a esos panes tostados o postres en general y si quieres, para compartirla con tus amistades y familia para pasar un gran rato al lado de este delicioso aderezo dulce

¿Cómo surgió la crema de avellanas?

De acuerdo con la marca más reconocida de crema de avellana y cacao, la receta viene de una preparación anterior que era conocida como Giandujot, que consistía en una mezcla de 50% avellanas y 50% chocolate, que fue desarrollada en Piamonte, Italia, un lugar vasto en avellana, después de que los impuestos sobre los granos de cacao habían impedido la fabricación y distribución de chocolate convencional. La marca como tal salió a la venta en 1965, pero ya antes hubo algunos acercamientos.

Y es que en 1946, fue Pietro Ferrero, dueño de una pastelería en Alba, ubicada en el distrito de Langhe de Piamonte, quien vendió un lote de 300 kilogramos de crema de avellana, que entonces se conoció como  "Pasta Gianduia", a manera de un bloque sólido, pero en 1949, perfeccionó la técnica y empezó a vender una versión cremosa, a la que le dio el nombre de "Supercrema" en 1951. Después de algunos nombres, cambió hasta llegar al que ahora conocemos. 

Debes de licuar muy bien las avellanas. Foto: Flickr

Pero partiendo de la premisa de que si no tiene su nombre, no es lo mismo, es que tú podrías decir que estás haciendo tu propia versión de crema de avellana con esta receta, que te dejará 100 calorías por cada 100 gramos, 10 g de azúcares, 6 g de grasas totales, 2 g de grasas saturadas, 1 g de proteínas y 10 mg de sodio. No es para comerla siempre, pero cuando lo haces es bueno que conozcas esto, así que ¡manos a la obra!

Ingredientes

  • 150 gramos de avellanas tostadas
  • 150 ml de leche de soya o coco
  • 1/2 taza de azúcar moreno
  • 200 g de cacao en polvo (70%)
  • 1 cucharadita de esencia de coco
  • 50 g de aceite de coco

¿Cómo se prepara?

  1. Introduce las avellanas tostadas en un recipiente de borde alto o el de la licuadora y bátelas hasta que queden bien molidas.
  2. Resérvalas y en una olla o cazo calienta la leche con el azúcar hasta que este último ingrediente se disuelva. Retíralo del fuego cuando lo haya hecho.
  3. En caso de que el recipiente que has utilizado para triturar las avellanas tenga suficiente capacidad, añade ahí el cacao en polvo y si no,  usa otro más grande y bate los ingredientes hasta que se integren.
  4. Añade poco a poco la mezcla de leche y azúcar y sin dejar de batir, empieza a darla consistencia de crema. Si usas aceite de coco, viértelo también. 
  5. Incorpora la esencia de vainilla si lo deseas y acaba de batir los ingredientes hasta obtener una crema lisa y homogénea.
  6. Una vez conseguida la crema de avellanas, pásala a un tarro de cristal, tápalo y resérvalo en el refrigerador durante 2 horas para que acabe de adquirir la consistencia adecuada. 
  7. ¡Listo, ya puedes usarla!

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