Si para complementar tu comida te hace falta degustar un delicioso postre, aquí te damos una buena opción para preparar un rico cheesecake de fresas y hacerlo rendir en más de tres rebanadas y compartirlo con varios integrantes de la familia.
Muchas de las veces la limitante para hacer un postre, es el hecho de utilizar el horno y tener que aprender a hornear un delicioso pastel, cheesecake o postre en general. Sin embargo, para esta receta no tendrás que preocuparte por usarlo ya que no lo necesitamos para nada y podrás disfrutar de un delicioso cheesecake.
El cheesecake de fresas es uno de los postres preferidos de chicos y grandes, gracias a la combinación de sabores que sin duda alguna logran complacer a los paladares más exigentes.
Por ello, aquí te compartimos paso a paso cómo preparar este rico postre y sin la necesidad de tener que hornearlo además de evitar toda la parte laboriosa que conlleva su uso y conocer esos tips básicos para aprender a usar el horno.

Ingredientes
- 2 cucharadas de la azúcar de tu preferencia
- 1 cucharada sopera de extracto de vainilla
- 2 tazas de grenetina
- Media taza de mermelada de fresa
- 1 1/4 tazas de leche condensada
- 4 paquetes de queso crema
- 250 gramos de galleta María, molidas
- 130 gramos de mantequilla sin sal
- ¼ de fresas cortadas a la mitad
Preparación
Engrasamos un molde mediano de pastel con mantequilla.
Para comenzar a dar forma a la consistencia del cheesecake, colocamos una capa de las galletas previamente trituradas, derretimos un poco de mantequilla en conjunto con la azúcar, grenetina y la esencia de vainilla y la vertemos poco a poco en la primera capa.
Ponemos la segunda capa; galletas trituradas e incorporamos la mezcla derretida de mantequilla, azúcar, grenetina y la esencia de vainilla. Presionamos con ayuda de una palita para formar una base sólida y llevamos al congelador por 10 minutos.
Para el relleno, batimos el queso crema con una batidora eléctrica a velocidad media hasta que esté suave; posteriormente agregamos la leche condensada y otro poco de la vainilla y la grenetina hasta integrar.
Vertemos el relleno sobre la base de galletas y aplanamos la superficie con una espátula.
Decoramos con las fresas a la mitad y creamos un círculo para darle una mejor presentación.
Finalmente llevamos al congelador por 2 horas.
Servimos frío y degustamos.
