Postres fríos

Si buscas un postre ecológico, prepara unas limas rellenas de helado

La nieve de limón es una de las más famosas, pero la de lima es sin duda una de las más deliciosas
lunes, 16 de agosto de 2021 · 16:17

Los calorcitos de estos días sólo nos hacen pensar en postres fríos y deliciosos. Sin embargo muchas veces ya estamos cansadas del mismo smoothie, pastel, galletitas o gelatinas. Por eso, recurrimos al helado, una refrescante opción y salida a nuestras preocupaciones, como esos que solíamos comprar saliendo de la oficina, cuando aún íbamos al trabajo presencial. Sin embargo ése sí es un gustito que podemos darnos en casa. 

Probablemente pensarás "Pero no tiene el vasito de unicel o plástico típico"  y nosotros te diremos "¡Exacto! Deberías de alegrarte, porque ahora contaminamos un poco menos". Ok, sabemos que para nuestro espíritu consumista, todo tiene que tener un envase y justo por eso, hoy decidimos mostrarte una nueva alternativa para contener tu helado. Es mucho más ecológica y se biodegrada mucho más rápido que el plástico o unicel. 

Se trata de la mismísima cáscara de las limas, según lo que prefieras. La buena noticia es que aguanta perfectamente la temperatura y además puedes usar su pulpa para hacer helado. Es una receta sumamente sostenible, como esas de las que tenemos que empezar a frecuentar, ahora que la ONU declaró que ya no hay marcha atrás contra el cambio climático y el calentamiento global, porque los humanos no quisimos modificar nuestro estilo de vida por miedo a perder dinero y comodidades. 

¿Por qué son importantes las recetas sostenibles?

La ecología es un asunto bastante serio. Y no, definitivamente Greta Thumberg no exageraba. En realidad si no hacemos algo por el ambiente modificando la manera en la que consumimos, terribles cosas podrían pasar. De hecho, se pronostica que en algunos años, México perderá algunas de sus playas y probablemente desaparezcan esos animalitos marinos que tanto nos gusta contemplar aunque sea en la computadora con magníficas fotos o videos

Por eso, postres como este de lima, le dan esperanza al mundo, porque sus desechos sí pueden ir a la tierra como todo lo orgánico a ser parte de una composta o de la fertilización de nuestro bendito huerto urbano, si es que lo tenemos. Afortunadamente aunque no es una gran mayoría, ya hay más humanos que se atreven a reinventar su hogar, para hacerle un espacio a algunas plantitas que decidan y puedan alojar. 

La nieve de limón es una de las más famosas, pero la de lima es sin duda una de las más deliciosas y en cuanto decidas ponerte manos a la obra con esta receta lo sabrás. ¿Por qué elegimos lima y no limón para esta receta? Por una razón muy simple y es que la lima es más grande y cabe más helado, pero si quieres tratar con limones, pues busca los más grandes o trata de hacerlo con los que tienes en casa. Por lo pronto: ¡Toma nota!

Ingredientes

  • 4 limones o limas grandes
  • 200 ml nata para montar
  • 200 gr leche condensada
  • 1 cucharada azúcar para la nata
  • 80 ml zumo de limón. (ralladura de limón Opcional)

¿Cómo se hace?

  1. Lava y seca muy bien tus limas y limones.
  2. Cortar la punta de la que esta cogida al árbol para que se tenga en pie.
  3. Ahora corta la otra punta un poquito  más para que puedas rellenarlos.
  4. Con un cuchillo más pequeño vacía los limones y cuando queden sin pulpa, mételos en el congelador con las tapas, al menos una hora, mientras haces el relleno.
  5. Cuela el jugo de la lima o limón y ponlo en un bowl junto con la leche condensada. Mezcla hasta que esté todo bien incorporado.
  6. Agrega la nata bien fría y empieza a batirla. Incorpora el azúcar poco a poco, para que no quede ni muy dulce, ni muy agrio. 
  7. Cuando la nata esté lista, añade la leche condensada con el jugo de limón y mezcla todo junto. 
  8. Una vez lista la crema, sacamos los limones del congelador y pon la crema en una manga pastelera.
  9. Empieza a rellenar las cáscaras de lima o limón y luego pones las tapas que cortaste anteriormente. 
  10. Vuelve a meter las cáscaras rellenas al congelador unas 2 o 3 horas y luego las sacas. 
  11. ¡A disfrutar!