Postres

Sorprende a tu familia con un niño envuelto de red velvet y frambuesas

Una de las preparaciones dulces que puedes disfrutar en casa este fin de semana
sábado, 19 de junio de 2021 · 14:35

El niño envuelto, también conocido como brazo de gitano es uno de los postres cuya presentación enamora a primera vista, ya que su decorado y relleno en forma de espiral hacen que se convierta en uno de los favoritos en cualquier reunión en la que se presente. Aunque se trata de uno de los postres españoles por excelencia se ha popularizado en diversas partes del mundo, por lo que es común encontrarlo en cualquier pastelería, en especial durante la temporada navideña. 

Aunque su origen es un tanto incierto, la verdad es que es un postre sencillo de elaborar, ya que solo necesitas de una batidora eléctrica y un horno caliente para lograrlo, por lo que incluso puedes hacer algunas variaciones y jugar un poco con los ingredientes para crear tus propias versiones. En el caso del red velvet, resulta una de las preparaciones más vistosas y con un sabor único que seguro encantará a más de uno. 

Niño envuelto de red velvet

Ingredientes: 

Para la base

  • 4 huevos
  • 1/2 taza de harina de trigo tamizada 
  • 1/3 de taza de azúcar
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1 cucharada de miel de abeja
  • 2 cucharadas de cacao en polvo
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Colorante alimenticio rojo

Para el relleno

  • 200 gr de azúcar glass 
  • 1/2 de queso crema a temperatura ambiente
  • 80 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1/2 taza de frambuesas lavadas
  • 10 hoja de menta limpias

Preparación: 

Para la base

1.- Precalienta el horno a 180 grados. 

2.- Cubre una charola para horno con papel encerado y refrigera hasta que tengas que utilizarla. 

TIP: Si quieres evitar que el pan se pegue al papel, puedes engrasarlo ligeramente con un poco de aceite o mantequilla. 

3.- Separa las claras de las yemas. Con un batidor eléctrico monta las claras hasta que hayan duplicado su tamaño y se forme una especie de espuma firme con picos ligeros. En otro tazón bate las yemas junto con el azúcar, vainilla, miel y sal hasta que se incorporen por completo. Añade a esta última un poco de colorante rojo al gusto, solo recuerda que será más intento cuando se hornee. Vierte las claras montadas en la mezcla de yemas y colorante; con movimientos envolventes revuelve ambas preparaciones hasta integrar. 

4.- Tamiza sobre la preparación anterior la mitad del harina y el cacao. De igual forma con movimientos envolventes integra a la perfección. Repite el proceso para integrar el resto de la harina y el cacao. 

5.- Saca del refrigerador la charola y vierte la mezcla sobre este. Con ayuda de una cuchara esparce la preparación sobre toda la base de la charola para que quede lo más liso posible y no tengas problemas después cuando comiences con el proceso de enrollado. 

6.- Lleva al horno colocando la preparación en la parte media, esto ayudará a que se cocine de forma uniforme. Deja cocinar por 10 minutos o una vez que esté ligeramente esponjoso. Puedes comprobar que está listo si introduces un palillo en la parte central y este sale limpio. Retira del horno. 

7.- Aún caliente, vierte el pan sobre un trapo limpio y ligeramente húmedo. Retira con cuidado el papel encerado. Con ayuda del paño comienza a enrollar el pan. El trapo puede quedar dentro del pan, no es necesario que lo retires cada que hagas un dobles. Esto servirá para darle flexibilidad a la preparación y que sea más sencillo a la hora de rellenar. Deja enfriar a temperatura ambiente por 15 minutos aproximadamente. 

Para el relleno

1.- En un tazón bate la mantequilla junto con el azúcar glass hasta lograr una preparación suave en forma de pasta. Una vez lista añade el queso crema y sigue batiendo para integrar. 

2.- Ya que el rollo está frío, desenrolla con cuidado y distribuye el relleno por toda la superficie. Debes tener cuidado en este paso ya que debe ser una capa delgada de relleno y no debes cubrir hasta las orillas, intenta llegar unos 2 o 3 centímetros antes de los bordes, ya que de lo contrario el relleno terminará por salirse de la preparación. 

3.- Con cuidado vuelve a enrollar. Corta los extremos de la preparación en rebanadas delgadas y reserva. Cubre solo la parte alta de la preparación con una capa del relleno que te haya sobrado. Con un colador tritura las rebanadas que cortaste de forma que se pueda crear una especie de polvo que vas a espolvorear sobre el decorado con queso crema. Añade unas frambuesas en forma de hilera y entre cada una coloca una hoja de menta.