Las obleas son uno de los dulces típicos más reconocidos de México, han estado entre nosotros por varias generaciones como uno de los favoritos y podemos encontrarlo desde la tiendita de la esquina hasta mercados, por eso ahora te vamos a contar cómo fue que llegaron a México, de dónde vienen y cuál es el proceso para hacer este dulce.
Origen
Las obleas vienen de una larga tradición europea relacionada con la iglesia y al religión, sobre todo aquellas que provienen del cristianismo. Originalmente llamadas hostias, este elemento era y es usado para celebrar la eucaristía en misa, es un pan circular hecho de trigo que después se fue transformando a la galleta que conocemos ahora.
Llegada a México
Cuando los españoles llegaron a México trajeron consigo la religión y con ella las obleas, tras la conquista y evangelización de la población indígena de México, las obleas empezaron a tomar popularidad trascendiendo incluso los ritos religiosos y convirtiéndose en dulces típicos.
Tradición
Tras dar el salto de la religión y salir de los conventos, las obleas se empezaron a fabricar en colores llamativos y los mexicanos las rellenaron de dulces, mieles y cajeta para venderlas, adornándolas con frutos secos y semillas como el amaranto o la pepita de calabaza y ofreciéndolas fuera de las iglesias y plazas donde todo la gente podía comprarlas.
Como se preparan
La oblea es una galleta quebradiza hecha a base de harina de trigo y agua, en algunas partes se le añade azúcar y esencia de vainilla para darle mas sabor, se utilizan en pares para colocarle algún dulce en medio y se decoran con pepitas en las orillas simulando espinas, a este dulce se le conoce como pepitoria en algunas partes del centro de México, nombre que comparte con otro dulce típico.
Ya sea que las comas solas o rellenas, blancas o de vivos colores, ahora sabes cómo se hacen las obleas, de dónde vienen y cómo fue que llego a nuestro país este dulce que también forma parte de nuestra historia.
