Hace 35 años el chef Thierry Blouet encontró en México la inspiración para crear Café Des Artistes, uno de los proyectos culinarios que logró fusionar lo mejor de dos mundos: por un lado, la elegancia que distingue las técnicas culinarias europeas; por otro, el uso de ingredientes mexicanos de altísima calidad, integrados en un concepto de cocina de autor.
En aquel entonces, recuerda Thierry, la alta cocina se reducía principalmente a un repertorio de preparaciones con influencias europeas –como la omnipresente salsa bechamel, el confitado, las emulsiones y las veloutés– que daban lugar a platos densos y complejos que, lejos de dialogar con el entorno local, mantenían la experiencia gastronómica reservada para unos cuantos.
Pero Thierry no se conformaba sólo con la herencia europea de sus padres. Inquieto, extrovertido y, sobre todo, curioso, este joven apasionado que llegó a México a los 14 años quería descubrir las costas de Puerto Vallarta desde una perspectiva diferente.
Y así comenzó la historia del famoso Café Des Artistes, un punto de encuentro de alta cocina donde arte, naturaleza y gastronomía confluyen en armonía.
Aunque naturalmente el espacio ha evolucionado con los años, de aquellos primeros días persisten en la carta –y en nuestra memoria– platos como la crema de langostinos y calabaza de Castilla, y el chile habanero con mousse de fruta de la pasión, servido sobre una ligera “tierra” de almendras y helado de vainilla: un postre disrruptivo que rescata el sabor herbal y cítrico de uno de los frutos más picantes del mundo.
“Otro de los clásicos, que debe tener 20 o 25 años, es un robalo –que antes era callo de hacha– cubierto con papas, beurre blanc, caviar limón, lentejas y quelites. La salsa, que es como una mantequilla blanca, ha ido cambiando, a veces con toques más franceses o mexicanos”, cuenta Thierry Blouet en entrevista con Gastrolab.
Foto. Cortesía de Café des Artistes Los Cabos
“Eso sí”, dice el chef, “a lo largo de todos estos años siempre he buscado que el jitomate, mi ingrediente favorito, brille como protagonista en decenas de creaciones gastronómicas”.
Legado culinario
Con esta evolución llegó también Vanessa Blouet, hija de Thierry, quien no sólo ha transformado estos clásicos, sin perder la esencia, sino que también aportó una visión fresca a los proyectos que hoy conforman el Grupo Café Des Artistes.
“Vanessa estudió y trabajó en Francia durante 11 años. Ella comparte esa pasión por la gastronomía y tiene grandes aportaciones al concepto; juntos repasamos los clásicos y aporta novedades que yo no hubiera imaginado, ¡y que me encantan! Los menús de todos los restaurantes del grupo tienen una influencia de ambos y eso es algo muy bonito, porque enriquece el patrimonio gastronómico de la familia Café Des Artistes”, explica Thierry.
La visión y entusiasmo del chef se materializaron también en otros espacios que se unieron a este legado; entre ellos, un Café des Artistes en Los Cabos; los restaurantes Tuna Blanca y La Casa Blouet, en Nayarit; la joyería Rosé-Thierry, espacio dirigido junto con su esposa Rosé, en Puerto Vallarta, y la organización del Festival Gourmet Internacional.
La Cocina del Artista
La Cocina del Artista llegó a completar las piezas del rompecabezas a finales del año pasado.
“Este libro nació con el fotógrafo y artista Nacho Urquiza. Es un proyecto que desde hace 25 años he tenido en mente hasta que logré hacer una buena mancuerna con Roberto, el editor, con Nacho Urquiza y con mi hija Vanessa. El libro es sobre el personaje de Thierry, pero a través de sus espacios”.
Uno de los capítulos, añade Thierry, está escrito desde el punto de vista de Vanessa y su inicio en la cocina. Su hija fue, además, quien estuvo a cargo de la transcripción de 60 recetas que se comparten en la obra editorial.
“Transcribir todas esas recetas a un libro fue una de las misiones que me dio mi papá, pero me dio muchísimo gusto ser parte de un proyecto en el que la gente pudiera ser parte de nuestra comida. Este libro no sólo es un recetario, también es memoria, legado, arte, arquitectura y enlace emocional”, cuenta por su parte Vanessa Blouet.
Café Des Artistes –y todos los proyectos que conforman el grupo– no sólo representan la visión y pasión de Thierry Blouet, sino también la continuidad de un legado familiar que combina tradición, innovación y el respeto por los ingredientes mexicanos.
De la mano de Vanessa y del equipo que lo ha acompañado a lo largo de los años, este patrimonio sigue reinventándose, pero sin perder esa esencia que lo hizo único.
