España

Jerez de la Frontera es nombrada como Capital Española de la Gastronomía 2026

La ciudad andaluza se posiciona como epicentro gastronómico al destacar por sus vinos de fama mundial y su cocina tradicional

Jerez de la Frontera es nombrada como Capital Española de la Gastronomía 2026
Foto: Especial

La milenaria ciudad de Jerez de la Frontera, situada en el sur de España, ostenta el prestigioso nombramiento Capital Española de la Gastronomía 2026. Este reconocimiento celebra no sólo su excelencia culinaria, sino también la proyección internacional de sus vinos, la grandeza de sus icónicas bodegas y la riqueza de un patrimonio cultural forjado por siglos de mestizaje.

Durante este año, la ciudad se posiciona como un epicentro gastronómico. El ayuntamiento ha preparado una amplia agenda de actividades que resaltan sus señas de identidad: desde su reconocimiento como cuna del flamenco hasta el espectáculo ecuestre “Cómo bailan los caballos andaluces”.

Bebida emblemática

El nombre de Jerez deriva del árabe Sherish, que significa “tierra de viñas”. Tras la Reconquista cristiana en el siglo XIII, evolucionó a Xérés y, finalmente, a su forma actual. Este legado se refleja en el vino de Jerez, eje de la identidad local. Su singular sistema de crianza, que combina vinos de distintas añadas, garantiza una calidad constante y perfiles aromáticos únicos.

El universo del jerez está conformado por 10 variedades reconocidas por el Consejo Regulador:

  • Generosos secos: Fino, Manzanilla, Amontillado, Oloroso y Palo cortado
  • Dulces naturales: Pedro Ximénez y Moscatel
  • Generosos de licor: Pale cream y Medium cream

A estos se suma el vinagre de jerez, considerado uno de los mejores del mundo, también elaborado en las bodegas, verdaderas catedrales donde reposan barricas, también llamadas botas, firmadas por figuras ilustres de la nobleza, el arte, la literatura y el deporte como Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Orson Welles y Steven Spielberg.

El arte del maridaje es otro de los grandes atractivos de Jerez. En tabernas, barras y terrazas, es posible disfrutar combinaciones como jamón ibérico con fino, pescado frito con manzanilla, amontillado con sopa de cebolla, oloroso con platos de caza o Pedro Ximénez con chocolate negro. 

El Jerez fue el primer vino en llegar a América, transportado por Cristóbal Colón en su segundo viaje. Su resistencia a largas travesías y su capacidad para mejorar con el movimiento de las aguas de Atlántico y el calor lo convirtieron en un producto excepcional.

Su presencia en la cultura popular es igualmente notable: aparece en Las alegres comadres de Windsor de William Shakespeare, en la ópera Falstaff de Giuseppe Verdi y en la película Campanadas de medianoche de Orson Welles. Incluso el científico Alexander Fleming llegó a afirmar que el jerez “resucita a los muertos”.

Cocina única

La cocina jerezana es una fusión de productos del campo y del mar, influida por la cercanía de la Sierra de Grazalema y el Mar Mediterráneo. Entre sus platos más representativos destacan la berza jerezana, el rabo de toro, los riñones al jerez, la sopa de tomate con fino y el ajo campero. También sobresalen recetas como las papas con chícharos y alcauciles (un tipo de alcachofa), además de carnes y pescados acompañados de salsas y aliños.

En el apartado dulce, el tocino de cielo y el Pedro Ximénez son imprescindibles. A esta tradición se suman las aportaciones de la comunidad gitana, que llegó hace más de seis siglos y dejó una huella en la tradición gastronómica local.

Así, en 2026, Jerez de la Frontera reafirma su lugar como un destino donde la historia, el vino y la cocina se entrelazan para ofrecer una experiencia única.