Sostenibilidad

Conoce Mestiza de Indias, proyecto de agricultura regenerativa e impacto social en Yucatán

Este espacio genera un impacto positivo en la selva maya mediante el rescate de cultivos autóctonos y el empleo a mujeres indígenas

Conoce Mestiza de Indias, proyecto de agricultura regenerativa e impacto social en Yucatán
Mestiza de Indias Foto: Bénédicte Desrus

En el corazón de San Pedro Chenchelá, una localidad ubicada en el municipio de Espita, al oriente de Yucatán, se encuentra Mestiza de Indias, un espacio que busca crear un impacto positivo en temas ambientales y en la economía de las comunidades locales.

Este proyecto, oculto en la selva maya, tiene como objetivo restaurar el ecosistema del área –que había sido parcialmente afectada por las malas prácticas agropecuarias– a través de técnicas regenerativas y de agricultura ancestral.

Foto: Bénédicte Desrus

De esa manera, el proyecto ha logrado producir y rescatar alimentos autóctonos que posteriormente se ofrecen a restaurantes y hoteles de la zona turística de la Península y, al mismo tiempo, otorgan trabajo digno a las mujeres mayas de localidades cercanas. 

Prácticas sostenibles

Detrás de este proyecto se encuentran dos personas con convicciones firmes: Mara Chan Tuz, mujer maya, líder y activista, y Gonzalo Samaranch Granados, periodista catalán con pasión por temas de agroecología y conservación. 

Foto: Bénédicte Desrus

Gonzalo comparte que, entre otras acciones por el medio ambiente, han implementado la rotación de cultivos y el uso de composta orgánica para cultivar especies autóctonas de la región. Desde 2016, han cosechado 100 variedades distintas de frutas, verduras y flores comestibles, de las cuales 15 son especies raras. 

También han incorporado especies exóticas que pueden aportar al sistema de agricultura circular. “Tenemos un banco de semillas que hemos adaptado a esta zona, productos que vienen del sudeste asiático, de África, de la India y las combinamos con el rescate de variedades que estaban en peligro en Yucatán”, comparte Gonzalo Samaranch.

“Mestiza es un proyecto de agricultura regenerativa de impacto social, pero también de conservación y regeneración biocultural”, añade.

Foto: Bénédicte Desrus

Impacto ambiental

La expansión turística en la Riviera Maya ha afectado a la industria agrícola, ya que muchas de las hortalizas utilizadas en restaurantes y hoteles de la zona se importan de otros estados, lo que genera una huella de carbono considerable. 

Mestiza de Indias, por medio de investigación y trabajo constante, ha logrado crear un modelo de negocio responsable al que se han unido restaurantes como La Ceiba, en el hotel Rosewood Mayakoba, en el que se ofrecen dos cenas a la semana con platillos elaborados con productos de este lugar. 

“Nos invitan a dar una charla durante la cena y en la carta hay un QR en el que las personas pueden ver de dónde viene lo que comen. Hay personas que han ido a cenar a este restaurante y a la mañana siguiente han venido a vernos”, cuenta Samaranch en entrevista con Gastrolab

Foto: Bénédicte Desrus

Priorizar los productos locales, más allá de los foráneos, ha logrado disminuir las emisiones en un promedio de 1.39 toneladas de CO2 por traslado; esto también minimiza el almacenamiento prolongado de los insumos y, por lo tanto, ofrecen productos más frescos y se reduce el desperdicio de alimentos. 

Sin embargo, añade, las cosechas se han visto afectadas por el aumento de temperatura debido al cambio climático, “cuando empezamos, podíamos producir y cosechar hasta ocho meses al año, hoy en día hemos perdido casi dos meses de siembra, a causa del cambio climático”. 

Complicaciones sociales

Mestiza de Indias también está comprometida con la causa social, ya que apoya con empleo e insumos a los habitantes de comunidades cercanas.

Foto: Bénédicte Desrus

“Debido a la expansión turística, los jóvenes han migrado a los centros urbanos y han dejado de sembrar la milpa (…) actualmente las comunidades mayas son principalmente conformadas por mujeres, ya que la mayoría de los hombres salen a trabajar en obras, tanto en Mérida como en Quintana Roo”.

Por ello, en Mestiza de Indias proporcionan empleos dignos a las mujeres de la zona con una remuneración que duplica el salario mínimo local, lo que les permite obtener independencia económica. Además, se les provee una caja semanal de productos agrícolas de la finca. 

“La gente de la comunidad donde estamos también tiene acceso a estos productos, es una manera de cerrar el círculo para que el producto orgánico no sea sólo para la gente con muchísimos recursos que se puede permitir un hotel de la Riviera Maya”. 

Foto: Bénédicte Desrus

Con la agricultura regenerativa también buscan preservar las recetas y prácticas ancestrales que sólo se consumían en los hogares de estas comunidades, a través del rescate de productos locales.

Contra las adversidades

El desarrollo de este proyecto se ha encontrado con diversos tropiezos y retos, como comparte el periodista, “cuando empecé este proyecto mucha gente me decía que estaba loco, que aquí jamás se iban a dar zanahorias o espárragos. Ha sido una labor de mucha investigación, de prueba y error”. 

Agrega que ha sido todo un reto crear lazos y relaciones de confianza en la industria restaurantera, “nos ha costado bastante romper con el modelo industrial. Los chefs están acostumbrados a tratar con distribuidores; es decir, hoy compran y mañana tal vez no, y para nosotros tenía que haber un compromiso constante”. 

Foto: Bénédicte Desrus

A pesar de todo, el desarrollo de este proyecto lo ha llenado de satisfacción “ha sido maravilloso vivir en armonía con la naturaleza, cuidarla. Le da sentido a la vida. Yo estaba en busca de un propósito. Creo que en el mundo en el que vivimos hay un déficit de propósito y de sentido”. 

En un futuro espera que este sistema pueda replicarse en otros espacios “hemos pensado que podríamos generar conocimiento y tecnología para crear más proyectos de este tipo, en el que la gente joven pueda vivir en sus comunidades y crear una economía circular”.

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