La cocción por microondas se basa en la vibración de las moléculas de agua, grasas y azúcares de los alimentos, por medio de ondas electromagnéticas. Este método calienta el alimento en todas las direcciones, por lo tanto, se cuece rápidamente.
Aunque los hornos de microondas se suelen utilizar para recalentar platillos, este electrodoméstico es apto para realizar otro tipo de cocciones. Para sacar todo su potencial es necesario conocer su funcionamiento y utilizarlo adecuadamente.

Proceso de cocción
- Las microondas penetran en el alimento hasta una profundidad de 5 centímetros.
- Las ondas traspasan su energía a las moléculas del alimento y estas se mueven 2 mil millones de veces por segundo, provocando calor.
- El calor atraviesa el alimento mediante conducción en el caso de los alimentos sólidos, y por medio de convección en el caso de los líquidos.

Alimentos apropiados
Todos los alimentos con un alto contenido de agua son apropiados para cocinarse por medio de microondas, así como aquellos que no necesitan dorarse. Por otro lado, es ideal para recalentar alimentos refrigerados y descongelar productos.
Tiempo de cocción
Los tiempos de cocción se reducen aproximadamente un 75% en comparación con los procesos tradicionales. Sin embargo, pueden variar según diversos factores:
- Densidad: Los alimentos porosos, como el puré de papa, se cocinan con mayor rapidez que los densos, como la papa entera.
- Tamaño y forma: Los alimentos con formas y tamaños uniformes facilitan la cocción. Los elementos redondos se cuecen de manera más homogénea que los cuadrados.

- Cantidad: La energía de las microondas se mantiene constante y es compartida por la cantidad de alimento, por lo tanto, las porciones pequeñas se cocinan más rápido.
- Potencia: La potencia de un horno oscila entre 500 y 700 vatios. Para asar se requiere el 70% de potencia, para cocinar a fuego lento un 50%, para descongelar un 30% y para calentar un 10%.
Técnicas para cocinar con microondas
- Alimentos tapados: Las tapas o láminas adherentes retienen el vapor y la humedad, reblandecen los alimentos y aceleran la cocción. También evitan salpicaduras.
- Liberar la presión: Los alimentos recubiertos con una piel dura deben picarse con un cuchillo o tenedor antes de cocinarse para evitar que exploten.
- Colocación y distribución: Se recomienda colocar los alimentos en forma de anillo y en el exterior de la placa giratoria, ya que el centro del horno recibe menos energía.
- Tiempo de reposo: Los alimentos acumulan calor interno y pueden seguir cocinándose después de sacarlos del horno, considerar este aspecto evita la sobre cocción.