Una piñata es un recipiente de barro o cartón decorado con papel de china, que se llena con dulces, frutas y juguetes. Por tradición se debe romper con un palo , mientras se recitan cánticos.
Algunas fuentes aseguran que la piñata se originó en China, donde se hacían figuras en forma de vaca o buey, las cuales se llenaban con semillas y se rompían durante el Año Nuevo Lunar. Posteriormente, Marco Polo llevó esta tradición a Italia, donde la bautizaron con el término pignatta, que significa “olla de barro”.
En México, los Aztecas rompían vasijas de barro llenas de ofrendas y decoradas con plumas y listones para celebrar el nacimiento de Huitzilopochtli. Actualmente se consideran imprescindibles en las posadas y se rellenan con frutos de la estación: caña, mandarina, jícama, tejocote, naranjas, cacahuate, y dulces tradicionales como la colación. En ocasiones se añaden juguetes o, incluso, dinero.
Al momento de llenar una piñata es necesario considerar la resistencia de la fruta, ya que la piñata suele colgarse, balancearse y recibir varios golpes; es importante optar por frutas firmes que no se magullen con facilidad.
Tejocote:
Fruta mexicana aromática, de color amarillo o naranja. Es rica en pectina y vitamina C. También se utiliza en el ponche.

Mandarina:
Cítrico esférico y dividido en gajos. De pulpa dulce y jugosa, es apreciada por sus propiedades culinarias, cosméticas y medicinales.
Lima:
Cítrico aromático, de sabor ácido y dulce —según la variedad— aunque puede ser amargo; su pulpa es carnosa y se dividide en gajos.
Cacahuate:
Legumbre de América del Sur. Su uso se remonta a 7 mil años. Su nombre proviene del náhuatl y significa “cacao de tierra”.
Colación:
Caramelos hechos de azúcar con centro de cacahuate o almendra. Tienen forma irregular, y poseen colores diversos y llamativos.