Gastronomía

Cómo elegir el pescado perfecto para esta temporada de Vigilia

No te dejes engañar y adquiere un producto del mar de buena calidad, ya que en la temporada de Cuaresma los precios se elevan y, desafortunadamente, la excelencia baja
viernes, 29 de marzo de 2024 · 00:33

La frescura del pescado viene marcada por algunas características específicas, las cuales sirven de referencia a la hora de su compra. 

La facilidad de alteración del pescado fresco y su precio elevado lleva, en ocasiones, a realizar algunos fraudes con el fin de esconder su deterioro.

Para identificar si un pescado es fresco o no, nos podemos guiar por las siguientes características: 

Agallas: De color rojo vivo en su mayoría, según la especie. Nunca deberán de tener un aspecto sucio o pegajoso. 

Foto: Especial

Ojos: Brillantes, transparentes y salientes. Nunca hundidos y opacos o turbios

Vientre: Plano, no hinchado. 

Piel o escamas: Está debe ser limpia, resbaladiza, suave, brillante y debe poder retirarse con bastante dificultad. En el caso de las escamas deben ser abundantes y, dependiendo de las especies, presentarán mayor o menor dificultad para quitarlas. Nunca ha de estar pegajosa y las escamas han de ser blandas. 

Carne: Tersa, firme y compacta, que ofrezca cierta resistencia al presionarla. Nunca debe de ser blanda o decolorada.

Olor: Debe tener un olor fresco a mar o a agua dulce según la especie. Nunca un olor amoniacal. 

Foto: Especial

Hay distintas formas para conservar un pescado fresco, las más usadas para su consumo inmediato son: 

Con hielo: Extender hielo picado sobre una placa de material inalterable, cubrir el pescado con un paño blanco, ponerlo suavemente sobre el hielo y cubrir otra vez con más hielo picado. Evitar que el pescado tenga contacto directo con el agua del hielo derretido. 

Sin hielo: Envolver el pescado con un paño previamente humedecido y guardarlo en la cámara separada de otros alimentos ya que puede transmitir el olor a otros productos. 

En ambos casos se debe mantener entre 3-5 °C de 2 a 3 días. 

Cuando el pescado no se consume fresco, los métodos de conservación más comunes son: 

Congelación. 

Foto: Especial

Salazón. 

Ahumados.

Enlatados.

Desecados.

El grado de frescura, junto con la estacionalidad, el tamaño, el rendimiento, la polivalencia en sus preparaciones y los métodos de captura van a influir en la valoración comercial de este producto.