El Banco Mundial de Semillas, también conocido como Bóveda del Fin del Mundo o Arca de Noé vegetal, tiene alrededor de 60 mil muestras de semillas de 35 bancos genéticos regionales e internacionales.
Esta bóveda se encuentra en una montaña cerca de Longyearbyen, en el archipiélago noruego Svalbard, y es considerada la última red de seguridad para cerca de mil 700 bancos genéticos en el mundo, por lo que su función es preservar plantas susceptibles para alimentar la a la población ante una catástrofe ambiental.
El arca está compuesta por tres galerías subterráneas que pueden almacenar 4.5 millones de semillas a temperatura de -18 grados centígrados.
La bóveda tiene semillas de Estados Unidos, Brasil, Alemania, Marruecos, Malí, Israel, entre otras. Los expertos indican que tener entre dos y tres millones de muestras de semillas se mejoraría la seguridad alimentaria para los ciudadanos.
El proyecto ha sido creado a través de financiamiento noruego desde 2008, año en el que comenzó a trabajarse, sin embargo, con el paso del tiempo y por el cambio climático, ha tenido algunos problemas.