La hipertensión arterial es una de las condiciones de salud más frecuentes en el mundo y, en muchos casos, puede pasar desapercibida durante años. Por ello, además del tratamiento médico indicado por especialistas, cada vez más personas buscan alternativas naturales que complementen un estilo de vida saludable.
Entre los alimentos que tiene muchos beneficios pero muy pocos consumen es el betabel. Esta hortaliza destaca por su contenido de nitratos naturales, compuestos que el organismo puede convertir en óxido nítrico, una molécula relacionada con la relajación de los vasos sanguíneos y una mejor circulación.
Aunque normalmente se consume la raíz, algunas personas también aprovechan la cáscara para preparar infusiones caseras. Si bien no se trata de un remedio milagroso ni sustituye medicamentos, esta bebida puede formar parte de una alimentación equilibrada.
¿Por qué el betabel se relaciona con la presión arterial?
Diversas investigaciones han analizado el papel de los nitratos presentes en el betabel y su posible contribución a la salud cardiovascular.
Cuando estos compuestos llegan al organismo, pueden favorecer la producción de óxido nítrico, que ayuda a que los vasos sanguíneos se relajen y permitan un mejor flujo de sangre. Por esta razón, el betabel suele incluirse dentro de las recomendaciones alimentarias para personas que buscan cuidar su corazón.
Es importante recordar que ningún alimento por sí solo controla la hipertensión, pero sí puede formar parte de hábitos saludables junto con una dieta balanceada, actividad física y seguimiento médico.
Cómo preparar una infusión de cáscara de betabel
Ingredientes
- Cáscaras de 1 betabel bien lavado
- 500 ml de agua
- Jugo de medio limón (opcional)
- Miel al gusto (opcional)
Preparación
- Lava y desinfecta muy bien el betabel antes de retirar la cáscara.
- Coloca las cáscaras en una olla con el agua.
- Lleva a ebullición y cocina durante 10 minutos.
- Retira del fuego y deja reposar otros 5 minutos.
- Cuela la bebida y sirve caliente o fría.
- Si lo deseas, agrega unas gotas de limón o una pequeña cantidad de miel.