Cuando llega la temporada de calor, los postres fríos y refrescantes son lo mejor para hacerle frente a las altas temperaturas y, si de delicias dulces se trata, los raspados tradicionales son esos antojitos que a todo el mundo le encantan. La combinación de hielo triturado y jarabes dulces hacen de los raspados una opción perfecta para las tardes soleadas o simplemente para calmar el antojo en un día caluroso.
Aunque existen muchas preparaciones y sabores populares, el raspado de rompope es uno de los más clásicos para esta preparación y además es bastante famoso por su sabor dulce, cremoso y aromático que nos recuerda a los postres caseros. Lo mejor de todo es que preparar el jarabe en casa es mucho más sencillo de lo que parece. Solo tienes que seguir esta receta.
Una de las ventajas de hacer tu propio jarabe es que puedes ajustar el sabor y la intensidad de los ingredientes de acuerdo a tu gusto y además son elementos que resultan muy fáciles de conseguir. Con unos cuantos ingredientes básicos puedes obtener la combinación perfecta para agregar al hielo raspado y disfrutar de un tradicional raspado hecho en casa.
Jarabe de rompope para raspados
- 1 litro de leche
- 1 litro de rompope
- 2 ramas grandes de canela
- 800 gramos de azúcar
- 6 cucharadas de esencia de vainilla
Pasos
- Mezcla la leche con el azúcar y las ramas de canela.
- Lleva la mezcla a una olla y cocina a fuego medio.
- Cuando el azúcar se haya disuelto por completo, agrega el rompope y baja el fuego.
- Una vez que la mezcla comience a hervir, cocina durante 20 minutos más y retira del fuego.
- Deja enfriar el jarabe, agrega la esencia de vainilla y mezcla muy bien.
- Sirve sobre hielo raspado y disfruta.
Es importante que dejes enfriar correctamente el jarabe antes de utilizarlo en el hielo; de lo contrario, este se deshará rápidamente y perderás la textura del raspado. Además, cuando el jarabe se enfríe obtendrás una textura espesa tipo miel que es necesaria para lograr un raspado tradicional y delicioso, de sabor intenso que se irá diluyendo con el hielo poco a poco, dando como resultado un postre refrescante.
Cuando tengas tu jarabe listo puedes guardarlo en refrigeración hasta que vayas a utilizarlo y agregarlo poco a poco al hielo raspado hasta lograr la intensidad deseada. También puedes utilizar el mismo jarabe para otras preparaciones como esquimos, smoothies, cafés preparados y muchos más. Es una preparación muy versátil.
