El frío ya se está dejando sentir desde bien temprano, y no hay nada más reconfortante para iniciar el día que una deliciosa bebida caliente por la mañana. En México tenemos muchas bebidas tradicionales que pueden ser de gran ayuda para los días con temperaturas bajas, por ejemplo, una taza de atole calentito, y qué mejor si es de chocolate. Esta bebida es perfecta para acompañar tamales, un pan dulce o simplemente para disfrutar al inicio de tu jornada, y aquí te decimos cómo prepararla.
El sabor casero del atole ha convertido esta bebida en una de las favoritas para la temporada de otoño e invierno. Gracias al sabor del cacao, la suavidad de la leche y el aroma de la canela, obtenemos una bebida llena de tradición, muy cremosa y deliciosa, que nos transporta directamente a reuniones familiares, desayunos de domingo y tazas calientes durante los días fríos, en los que un sorbo basta para reconfortar el cuerpo y el alma.
Lo mejor de esta receta es que es muy fácil de elaborar y requiere muy pocos elementos para prepararla. Vamos a utilizar chocolate de mesa mexicano, que es un ingrediente típico en este tipo de bebidas, pero tú puedes integrar el chocolate que tengas a la mano. Además, dado que este ya viene endulzado, estaremos agregando solo un poco de azúcar, pero si utilizas otra clase de chocolate deberás ajustar el dulzor para que tu atole tenga un toque balanceado.
Atole de chocolate con leche
- 1 litro de leche
- 1/2 taza de agua
- 1/2 taza de azúcar
- 1 tableta de chocolate mexicano
- 2 cucharadas de fécula de maíz
- 1 ramita de canela
Pasos:
- Lleva el litro de leche con la canela y el azúcar a fuego medio.
- Mientras toma temperatura, disuelve la fécula de maíz en la media taza de agua.
- Cuando la leche esté caliente, agrega la tableta de chocolate y cocina sin dejar de mover hasta que se disuelva por completo.
- Incorpora la mezcla de fécula y continúa cocinando sin dejar de mover hasta que el atole espese.
- Retira del fuego, sirve caliente y disfruta.
Para que el chocolate se integre de mejor forma en el atole, te recomendamos partirlo en trozos pequeños antes de incorporarlo; de esta manera, tardará mucho menos tiempo en disolverse en la leche caliente. Incluso puedes rallarlo, lo que acelerará el proceso en gran medida. Al hacerlo, remueve bien el fondo de la olla, ya que aquí suele asentarse el chocolate mientras se derrite, y si no lo incorporas, puede quemarse fácilmente.
En cuanto a la fécula de maíz, esta espesará rápidamente el atole gracias al calor, por eso te recomendamos que primero agregues un poco de leche caliente a la mezcla de fécula y agua para incorporarla poco a poco al resto de la leche. Al hacerlo, también es importante remover la parte inferior del atole de forma constante, ya que en esta zona es posible que la fécula se asiente y tu bebida no espese bien, formando grumos que después pueden alterar la textura final de tu atole de chocolate.
