Para los intolerantes a la lactosa, además de la leche deslactosada, hay otras alternativas de bebidas comerciales como las "leches" vegetales; entre ellas la de avena, coco, arroz, soya o almendras, que se comercializan a precios más elevados que la de vaca, ¿cuál es la razón? Entendemos que los ingredientes a base de semillas, cereales o frutos secos elevan el precio, así como el proceso de elaboración.
En el caso de la leche de almendras, cuyo costo por litro oscila los 50 pesos, podríamos considerar que el ingrediente básico encarece el producto, pues al comprar estas semillas a granel, el precio supera incluso los 300 pesos por kilo; sin embargo, en un análisis hecho por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), da a conocer el contenido de esta bebida.
¿No es leche? Esto dice Profeco
Lo primero que hay que aclarar, de acuerdo al estudio hecho por la Profeco, es que no contiene lactosa, por lo que erróneamente se les llama "leche" de almendra, de soya, coco, arroz o avena por el color y apariencia, sin embargo, las leches son solamente de origen animal.
Si bien su uso se ha expandido y generalizado a sustituir la leche de vaca; por ejemplo al acompañar el café o en la elaboración de postres, la cantidad de proteína de estas bebidas vegetales no es la misma que la de origen animal. Ante esto, la Profeco aclara que el contenido de estas bebidas en presentación de 1 litro, entre el 92 y 98 por ciento es agua, y específicamente la de almendras, contiene solamente 8 frutos secos.
Así que si quieres recurrir a estas bebidas por intolerancia a la lactosa o para seguir una dieta Keto o baja en calorías, pregunta a tu nutriólogo cuál es la marca más recomendable de acuerdo a tus objetivos y antes de comprar, revisa la información nutrimental; sin embargo, siempre habrá la opción para que en casa prepares tu propia bebida vegetal de almendras.
¿Cómo hacer la bebida de almendras en casa?
Ingredientes
-
100 gramos de almendra entera
-
1 litro de agua
-
1 pizca de sal
Deja remojar una noche anterior las almendras, al día siguiente, cuélalas y retira la cascarita que las cubre. Licúa en lo que vas incorporando poco a poco el litro de agua (si la quieres más cremosa o espesa reduce a 750 o 500 mililitros de agua), añade la pizca de sal, y opcional, puedes agregar un dátil sin hueso o ciruela pasa para dar un toque dulce.