Las fiestas de fin de año con los amigos están a la orden del día, pero luego de tanto estar platicando con harto frío, pues se nos olvida terminarnos de beber todo el alcohol que llevamos a la casa de nuestro querido anfitrión. Sin embargo, la verdad es que siempre hay una salida creativa, que seguramente podría ayudarnos a evitar el desperdicio de vino.
Por eso es que hoy queremos compartir contigo nada más y nada menos que una receta para que prepares un rico clericot para que aproveches el vino tinto que te sobró y que definitivamente sería un desperdicio tirarlo. Por esa razón es que te diremos el paso a paso para que le saques todo el provecho posible.
El clericot o clericó es una bebida refrescante y festiva que tiene sus raíces en la tradición de España y Francia, pero es particularmente popular en América Latina, especialmente en México y Argentina. Se acostumbra beberla en ocasiones especiales y celebraciones, debido a su sabor frutal y su presentación colorida.
¿Con qué vino se hace el clericot?
Se puede hacer tanto con vino blanco, como con vino tinto, pero la receta que hoy te diremos será con el primero, porque estamos seguras de que te encantará probar algo diferente. Además es muy fácil de hacer y no necesitas muchísimas cosas extra. Por esa razón ahora sabrás de una vez por todas cómo aprovechar lo que quedó del vino de brindis para un clericot.
¿Con qué se diluye el vino blanco de clericó?
El clericot con vino tinto se gasifica con sangría señorial, mientras que para el de vino blanco se usa agua mineral para darle una textura un poco más gaseosa, pero resulta igualmente delicioso y fresco, sobre todo si te encuentras en un lugar relativa o activamente cálido.
Ahora que lo sabes todo, pues más vale que te pongas ¡manos a la obra! y sorprendas a tus invitados antes, durante o después de la cena de año nuevo. Aquí te dejamos la receta.
